lunes, 17 de marzo de 2008

La Semana en Bariloche

Llegué ayer a Chile después de una semana corta y rica en Bariloche. Por primera vez tuve mucha suerte con el clima porque hubo sol toda la semana. Las mañanas y las noches estuvieron un poco frías (hasta 5ºC) pero los días estuvieron maravillosos con temperaturas en los 20s. De casualidad, otra pareja de Quebec estuvo en la misma casa, y dos estudiantes de Suiza y una de Inglaterra. Las conversaciones durante las cenas fueron una mezcla de español, alemán, francés e inglés, con mucho vino tinto para ayudar a la comunicación. Durante mis 4 horas de cursos de español en la escuela, fui la única estudiante en un nivel avanzado, entonces tenía 4 horas por día de cursos privados (por el precio de curso de grupo--no puedo quejarme por eso!) Mi profesora, Gabi, hizo un muy buen repaso de toda la gramática que me ayudó mucho.

Tuve dolor de rodilla entonces no caminé tanto por las montañas como había esperado, pero pude aprovechar de la vista igualmente. El miercoles fui con otras estudiantes al Cerro Otto en el teleférico y pudimos ver las montañas y los lagos en todas las direcciones. El jueves fuimos a la Playa Dina Huapi después de un viaje de 40 minutos en autobús hasta el campo. Era una playa de rocas, sin edificios al lado de un lago glaciar. Nadé un poquito--hacía mucho frio, pero no más que en los lagos de Canada y determiné que era un lago de milagros porqué mi rodilla me dolía menos después de mi baño. El viernes fui en otro autobus a otra dirección para ver otro sitio hermoso--el Hotel Llao llao (que se pronuncia como "zhao zhao" por los argentinos) pero no pudimos entrar en el hotel o caminar los senderos porque no éramos huéspedes. El campo de golf tenía una casa de té muy hermosa donde pudimos aprovechar la vista con un cappuccino demasiado caro. Después, encontramos un lugar escondido para bañarse en el lago sin ser regañado.

Y el sábado, mi último día, Gisela, la dueña de la casa nos llevó a las montañas para ver los Cascadas Alerces y una vista panorámica de las montañas. Los lagos arriba en las montañas tenían un color turquesa muy fuerte. Era raro ver el cielo índigo arriba de los lagos esmeralda--si hubiera tratado de pintarlo, mi profesora de acuarela me habría dicho que estaba utilizando demasiados tonos diferentes de azul.

Primeras impresiones de los chilenos
He pasado solamente unas 24 horas en Chile, entonces no puedo describir en detalles mis primeras impresiones, pero voy a describir algunas diferencias que he notado entre los argentinos y los chilenos. En primer lugar, los argentinos, en general, son más altos y delgados. En Bariloche en particular, hay muchos argentinos con raíces de Suiza, Alemania y otro lugares del norte de Europa. Para mi era curioso ver personas altas, rubias, con ojos claros que hablan castellano como primera lengua. En Buenos Aires la mayoría parece tener raíces de Italia y España; pelo rubio no es insólito pero ojos claros son bastante raros. En Chile, las personas son más cortas, mas redondas...y, hasta ahora no he vista mujeres con vendas sobre la nariz por una operación para un nuevo perfil!

3 comentarios:

Cristina Costa dijo...

Juanita,
que bueno es saber que te gusta lo Chile también.
No sabia que en Argentina es ahora moda hacer operaciones para mudar el perfil.
Bien... me parece que esto empieza a ser moda en todo los países :-)
Espero que te pongas mejor de tu rodillas y que disfrutas del país lo máximo que puedas.
aquí en Inglaterra hace frió y los días todavía no se parecen con la primavera! :-)
Besitos

Berta dijo...

Hola Jane,
Vengo a visitarte en tu blog, como otras veces. Pensé mucho en tí en Pascua porque recordé que estarías pasándola con pingüinos. Estoy segura que fue una experiencia única.
Tu descripción de tus aventuras en la zona de Bariloche me parecieron muy visuales, me inmaginaba donde estabas, como hubieses querido entrar al Llao-Llao y no pudiste pero las fotografías están espectaculares. Armando y yo fuimos a Bariloche en época de nieve (agosto) hace como 32 años (demasiado tiempo atrás)y nos pareció precioso, pero imagino que en verano-otoño debe tener una gran hermosura también, especialmente los lagos.
¡Qué valiente nadar en esa agua tan fría! ¿Te tomaron fotos?
Ya voy a leer tu próxima entrada en tu diario de aventuras latinoamericanas ;-)
Cariños, Berta

Anónimo dijo...

Juanita como no te encuentro en tu Gmail aprovecho este comentario para ponerme en contacto contigo. Soy tu profesora Gaby de bariloche. No creas que te he olvidado.
Viajo contigo a travez de tu blog.
Espero que tu vida continue bien y que me escribas cuando tengas tiempo.
Un fuerte abrazo GABY

Mi direccion es: gabrielamiethig@hotmail.com
Besos